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2 de enero de 2017

Virus Mayaro está rondando.

El virus Mayaro es un virus transmitido por mosquitos en zonas boscosas y selváticas de Sudamérica y Centroamérica, sobre todo en la zona del Amazonas. Se conoce desde hace más de 60 años, y ha producido brotes no muy importantes, sobre todo en personas que habitan en localidades colindantes a la selva, y en trabajadores de la industria forestal.

Produce una enfermedad febril benigna de la que hasta ahora sólo se conoce un caso mortal. Se ignora el número exacto de afectados en general, porque se ha visto que un porcentaje variable –de hasta el 60%– de la población de las zonas de riesgo tiene evidencia analítica de haber estado expuesto al virus. Probablemente la mayoría de los casos no se lleguen a diagnosticar.

Después de 2-5 días de fiebre, dolor de cabeza, mareos y malestar general, la recuperación es la norma, si bien los dolores articulares intensos, y a veces incapacitantes, que puede producir esta enfermedad, pueden persistir durante semanas o incluso meses, aunque finalmente acaban desapareciendo. Se puede tomar paracetamol en la fase aguda y, si se descarta el dengue, los dolores articulares en la fase de recuperación pueden mejorar con antiinflamatorios.

Es muy difícil diferenciar esta enfermedad de otras también transmitidas por mosquitos en las mismas zonas geográficas, como el dengue, el chikungunya y el zika. La malaria –producida por un parásito, no por un virus– sí tiene un diagnóstico de laboratorio más sencillo y un tratamiento específico, por lo que también se debe descartar en un paciente con fiebre si vive en zona de malaria y Mayaro y sufre picaduras de mosquitos.

Afortunadamente no se ha descrito que este virus produzca microcefalia ni otras complicaciones similares en mujeres embarazadas y sus fetos, y sólo se conoce un caso mortal. Ha surgido la preocupación por esta enfermedad en los últimos años por los cambios en el medioambiente que parece que pudieran favorecer el aumento del número de casos de fiebre por el virus Mayaro.

 
Causas de la fiebre por el virus Mayaro

El virus Mayaro es un tipo de arbovirus. Los arbovirus (ARthropod BOrne virus) son virus transmitidos por artrópodos como los mosquitos. Dentro de este tipo de virus transmitidos por mosquitos hay virus muy conocidos como el zika, el dengue, el chikungunya o el virus de la fiebre amarilla. Muchos de ellos son parecidos en su distribución geográfica, e incluso en los síntomas.

El virus de la fiebre Mayaro es un virus de tipo RNA que pertenece al género Alphavirus, de la familia Togavirus. El virus Chikungunya también es un Alphavirus. Otros Alphavirus son el virus Sindbis, los virus de las encefalitis equinas oriental, occidental y venezolana, el virus del Río Ross, y el virus O’nyong’nyong. Hay otro género dentro de los Togavirus, los Rubivirus. El ejemplo típico de este género es el virus de la rubéola.

El virus Mayaro se aisló por primera vez de la sangre de un paciente que tenía una enfermedad febril en la localidad de Mayaro, en la isla de Trinidad, en 1954. Posteriormente ha habido algunos brotes epidémicos en localidades rurales y semirurales de la Panamazonia. Las zonas más afectadas por brotes ocasionales de virus Mayaro están sobre todo en el Norte de Brasil, aunque también ha aparecido en Perú, Bolivia, Surinam, Guayana Francesa, Guayana, Colombia, Brasil y Venezuela. Ha habido algunos casos aislados importados en países fuera del área endémica.

El virus Mayaro se transmite por la picadura de mosquitos vectores, sobre todo de tipo Haemagogus, aunque también puede ser transmitido por otros mosquitos (sobre todo Culex), e incluso ácaros. Se ha demostrado de forma experimental que Aedes aegypti y Aedes albopictus (que transmiten dengue, chikungunya, zika y fiebre amarilla) también podrían llegar a transmitir el virus Mayaro.

Además del ser humano, muchos animales vertebrados pueden infectarse por estos mosquitos, actuando como reservorio, como distintos tipos de monos, reptiles, y aves. En los humanos que viven en zona amazónica se ha visto que entre el 5 y el 60% de las personas puede tener anticuerpos contra el virus, por lo que probablemente haya muchos casos que no se lleguen a diagnosticar, o que se consideren como dengue o chikungunya.
 
Síntomas de la fiebre por el virus Mayaro 
 
El principal síntoma del virus Mayaro es un cuadro febril inespecífico, que no se puede distinguir clínicamente de otras enfermedades virales, producidas también por virus que se transmiten por la picadura de mosquitos en zonas selváticas. Es una enfermedad muy parecida al dengue y al chikungunya.

La persona afectada por fiebre mayaro presenta un inicio rápido de fiebre (de más de 38ºC) con escalofríos. Además, suele presentar otros síntomas acompañantes como son dolores generalizados, de articulaciones y músculos. Las articulaciones, además de dolorosas, pueden estar inflamadas, con edema de las mismas. Suele haber además dolor de cabeza y dolor por detrás de los ojos, con fotofobia (el dolor aumenta con la exposición a la luz).

La mayoría de los pacientes se quejan de mareo y debilidad intensa. Puede haber erupción cutánea en forma de manchas rojas en el pecho, las piernas, la espalda, los brazos y, a veces, en la cara. Además, pueden aparecer náuseas, diarrea y dolor abdominal, junto a pérdida de apetito y disminución de la ingesta de alimentos. En algunos casos el cuadro se acompaña de algo de tos, dolor de garganta, o congestión nasal. Las manifestaciones hemorrágicas también son posibles.

En general es una enfermedad de curso benigno que se resuelve por sí sola. Los síntomas suelen durar entre 2 y 5 días, salvo los dolores articulares, que son uno de los síntomas más característicos de esta fiebre. A veces, los dolores articulares pueden durar meses, afectando sobre todos a muñecas, tobillos, codos, rodillas y dedos. Hay quien lo ha llamado la fiebre zombi porque por los dolores articulares el paciente puede tener dificultades para caminar, pero claramente es una exageración dirigida a generar titulares alarmistas en la prensa.

De momento sólo se ha comunicado un caso mortal, en 2001, y fue un paciente que presentó afectación cerebral. En el resto de los casos, la recuperación es la norma, con la salvedad de los dolores articulares que, como se ha comentado, pueden persistir durante semanas o muchos meses.

Diagnóstico de la fiebre por el virus Mayaro

Para diagnosticar la fiebre mayaro en primer lugar hay que sospechar que pueda haber afectación por este virus. El contacto reciente con zonas selváticas o boscosas tropicales húmedas de Sudamérica y Centroamérica es el factor de riesgo más importante, sobre todo si se reportan picaduras de mosquitos –aunque éstas pueden haber pasado inadvertidas. Los trabajadores de las zonas boscosas o selváticas tienen mayor riesgo de sufrir esta fiebre.

Como los síntomas son inespecíficos, a priori es imposible realizar un diagnóstico sólo en base a la clínica. El cuadro clínico es muy similar al zika, el dengue y el chikungunya. Analíticamente puede detectarse una bajada del número de glóbulos blancos en sangre. Las plaquetas y las pruebas de función hepática suelen ser normales. Sin embargo, los hallazgos que pueda haber en los análisis de sangre no son específicos de la fiebre mayaro.

El diagnóstico de confirmación de la fiebre mayaro requeriría métodos de laboratorio específicos como el aislamiento viral por la inoculación de cultivos celulares con una muestra de sangre, con posterior aplicación de pruebas serológicas, o por aplicación de técnicas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para amplificar el material genético del virus.

Las pruebas serológicas, es decir, la detección de anticuerpos contra el virus Mayaro en la sangre de un paciente infectado son costosas, y sus resultados tardan mucho tiempo. Los anticuerpos se pueden detectar a partir del tercer o cuarto día de la infección. Otras técnicas, como la PCR en sangre, son rápidas y proporcionan un diagnóstico confirmación. Sin embargo, el virus sólo permanece en sangre entre dos y seis días desde el inicio de la infección.