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22 de mayo de 2015

Zika o Dengue, ambas amenazan.


Un poco de Historia. 
La primera vez que el ZIKAV fue aislado fue en 1947, en un mono Rhesus enfermo que se utilizaba como “mono centinela” para el estudio de Fiebre Amarilla en la selva de Zika, cerca de la cuidad de Entebbe, Uganda.
Los primeros casos humanos de infección por ZIKAV se describieron en la década de 1960, por primera vez en África y a continuación en el Sudeste de Asia. En general los brotes clínicos descritos han sido brotes pequeños y localizados, aunque existen estudios serológicos posteriores que muestran infecciones pasadas sin diagnosticar en ambas regiones. La verdadera incidencia de la fiebre Zika es desconocida, debido a las manifestaciones clínicas que son similares a una infección por el virus del dengue, y a la falta de pruebas de diagnóstico de laboratorio fiables y simples.
El primer brote fuera de África o Asia se registró entre abril y julio de 2007, declarándose 108 casos confirmados y 72 sospechosos (sin fallecimientos) en la Isla de Yap, en Micronesia. En esta epidemia se calculó una tasa de ataque de 14,6 / 1.000 habitantes y una seroprevalencia del 75% de la población general (prevalencia sobreestimada, aunque muy alta sin duda, debido a la reacción cruzada entre los anticuerpos dirigidos contra otros arbovirus)
A finales del año 2013 se inició un brote de infección por ZIKAV en una región nueva, las islas del Pacífico Sur, específicamente en la Polinesia Francesa, con casos notificados en diversas islas (Bora-Bora, Moorea, Raitea, Tahaa, Tahiti, Nuku-Hiva y Arutua) y en Nueva Caledonia (perteneciente a Nueva Zelanda), habiéndose notificado en febrero de 2014 ya más de 8.262 casos sospechosos y estimándose cerca de 28.000 casos en total. En esas fechas, el brote afectaba ya también a las Islas Cook (NZ) e incluso se declararon casos en la Isla de Pascua (Chile).

El gobierno brasileño confirmó este mes 16 casos del virus zika en el país, enfermedad que tiene su principal foco en Africa y que transmite el mosquito "Aedes aegypti", el mismo que esparce el dengue y la fiebre chikunguña.
El Ministerio de Salud explicó que los casos se registraron en los estados de Bahía y Río Grande do Norte, ambos en la región noreste del país, con ocho contagiados en cada uno.
Los casos fueron confirmados por exámenes de muestras de sangre realizados en el Instituto Evandro Chagas, un laboratorio público de referencia en enfermedades tropicales, y en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
Otros 1.200 posibles casos son analizados en laboratorio.

Epidemiología

El reservorio de la enfermedad son presumiblemente los monos, manteniéndose la enfermedad en un ciclo selvático mono-mosquito.
La transmisión se da mediante la picadura de mosquitos hembra del género Aedes spp. La especie más implicada en la transmisión, aunque no al única, es Aedes aegypti. Son mosquitos hematófagos diurnos y permanecen infectantes hasta su muerte. Existen descripciones de transmisión vía sexual y perinatal del virus, así como es posible la transmisión por transfusiones de sangre no cribada para este virus.
El riesgo en los viajeros a zonas de riesgo varía según factores como la duración de la exposición a los mosquitos, la intensidad general de transmisión y la temporada. Los viajeros que pasan mayor tiempo en zonas de riesgo están, lógicamente, en mayor riesgo pero también los visitantes a corto plazo pueden estar expuestos.
El periodo de incubación de la enfermedad varía entre 3 y 6 días desde la picadura hasta la aparición de los síntomas. La transmisibilidad de persona a persona no existe, aunque hay descrito un único caso de transmisión sexual.
La susceptibilidad al virus Zika es general. La inmunidad que confiere la infección parece protectora a largo plazo.

Clínica
La clínica de la enfermedad se presenta con fiebre, conjuntivitis, artralgias o artritis transitoria (sobre todo en pequeñas articulaciones) y una erupción maculo-papular que suele empezar en la cara y se extiende después al cuerpo entero. En general los síntomas son leves y duran poco (2 a 7 días). Pero en el brote más reciente y con mayor nº de casos ocurrido, en la Polinesia Francesa, se han descrito complicaciones graves, fundamentalmente neurológicas y/o autoinmunes (S. de Guillen Barré, meningitis, encefalitis…) y, en ocasiones, se han descrito púrpuras trombocitopénicas, complicaciones oftalmológicas y cardiacas, etc. La relación de estas complicaciones y la co-infección con virus del dengue está en investigación.


Diagnóstico

El diagnóstico presuntivo puede hacerse por la clínica y la situación epidemiológica, y se confirma por técnicas de laboratorio, con técnicas de detección de RNA viral (PCR) en enfermos agudos y por detección de IgG/IgM en pacientes con más de 5-6 días de evolución de la enfermedad, aunque son posibles las reacciones cruzadas con otros flavivirus.
Tratamiento
No hay vacuna ni tratamiento específico para la fiebre por virus Zika. Por ello el tratamiento es fundamentalmente sintomático.
El tratamiento sintomático y de soporte incluye reposo y el uso de acetaminofén o  paracetamol para el alivio de la fiebre. También se pueden administrar antihistamínicos para controlar el prurito asociado habitualmente a la erupción maculopapular.
No se aconseja el uso de aspirina debido al riesgo de sangrado.

Se debe aconsejar a los pacientes ingerir abundantes cantidades de líquidos para reponer la depleción por sudoración, vómitos y otras pérdidas insensibles.

Cabe recordar que, Zika es el nuevo virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti, a través de la picadura. Esta enfermedad da cuadros más benignos que otras transmitidas por este vector.

A continuación un vídeo del núcleo de estudios Romulo Passos




 Zika. OMS y OPS